Memorias técnicas que responden al baremo, no a una plantilla.
Carabela lee los criterios de adjudicación, decide qué merece espacio y redacta la memoria técnica con lo que tu empresa puede acreditar. Tú revisas y firmas.
La memoria técnica es la parte de la oferta que más tiempo consume y la que más puntos decide. Se escribe casi siempre contra reloj, a partir de la memoria anterior, con el pliego abierto en otra pestaña y con la persona que mejor conoce el proyecto ocupada en ejecutarlo. El resultado suele ser un documento largo que responde a lo que la empresa quería contar, no a lo que el órgano de contratación va a puntuar.
Carabela trabaja al revés. Antes de escribir una línea, extrae de los pliegos los criterios de adjudicación y cómo se reparten los puntos, y construye una estrategia para el expediente: qué valora de verdad el órgano de contratación, qué evidencias puede aportar tu empresa, qué fortalezas destacar y qué debilidades gestionar. Sobre esa estrategia redacta la memoria, apartado por apartado, con la documentación y las capacidades reales de tu empresa. Es la etapa que verás en el sistema completo bajo el nombre de Redacta.
Nada de lo que afirma la memoria es inventado. Carabela contrasta cada afirmación con la información disponible sobre tu empresa y evita comprometer capacidades que no estén respaldadas. Antes de entregártela, la revisa contra el pliego y contra el baremo, corrige lo que pierde puntos y comprueba los límites de extensión. Lo que recibes es un borrador completo y coherente que tu equipo puede revisar con criterio, no una página en blanco. Cómo cambia el proceso cuando la escribe una IA que ha leído el pliego lo explicamos en esta guía.
Qué hace Carabela con la memoria técnica.
Estrategia antes de redactar
Entiende cómo se reparten los puntos y qué valora realmente el órgano de contratación. Decide qué apartados deben recibir más espacio y atención, qué evidencias aportar y cómo estructurar la propuesta para que sea fácil de evaluar. El objetivo no es generar texto, sino preparar una oferta competitiva dentro de los criterios establecidos.
Índice y estructura documental
Propone el índice y la distribución del contenido según los criterios de adjudicación y su puntuación, de modo que cada apartado responde a un criterio concreto y el evaluador encuentra lo que busca donde espera encontrarlo.
Redacción sobre tu empresa real
Escribe la metodología, el plan de trabajo, el equipo y la organización, los cronogramas, los medios técnicos, los procesos de calidad, los planes de implantación, la gestión de riesgos, los indicadores de seguimiento y las mejoras y compromisos, a partir de la documentación y la experiencia acreditable de tu empresa.
Tablas, cronogramas y contenido estructurado
Convierte en tablas y cronogramas lo que se lee mejor así, y mantiene la coherencia entre apartados: el equipo que aparece en la organización es el mismo que ejecuta el plan de trabajo, y los plazos del cronograma son los que compromete la metodología.
Revisión frente al pliego y al baremo
Antes de entregarla, puntúa su propio borrador contra los criterios, reescribe lo que pierde puntos, comprueba la coherencia con la oferta económica y la documentación administrativa, y verifica límites de páginas, formatos y anexos obligatorios.
De los pliegos a la memoria, en cuatro pasos.
La misma secuencia que sigue el sistema con cualquier expediente.
- 01
Lee los pliegos
PCAP, PPT y anexos se convierten en requisitos estructurados: qué es obligatorio, qué da puntos, qué formato exige cada apartado y qué límites de extensión hay que respetar. Lo que necesita confirmación tuya queda marcado antes de escribir.
- 02
Diseña la estrategia
Con el baremo delante, decide dónde concentrar el esfuerzo: qué criterios pesan más, qué evidencias de tu empresa los cubren, qué compromisos son razonables y cómo ordenar la memoria para facilitar su evaluación.
- 03
Redacta
Escribe la memoria apartado por apartado sobre la documentación real de tu empresa, en paralelo con la documentación administrativa y el estudio del precio, y referenciada con ellos para que los tres sobres cuenten la misma historia.
- 04
Revisa y te la entrega
Puntúa el borrador contra el baremo, corrige lo que resta, comprueba extensión y anexos, y te entrega una memoria completa y trazable. Tu equipo la revisa, ajusta lo que solo él sabe y firma.
Para quién es.
Para cualquier empresa que presenta ofertas con valoración técnica, tenga o no equipo de licitaciones.
- Empresas que pierden semanas de equipo en cada memoria y aun así llegan justas al plazo.
- Empresas que reutilizan la memoria anterior porque no hay tiempo de responder al pliego nuevo.
- Equipos técnicos que saben ejecutar el proyecto pero no cómo se reparten los puntos en un baremo.
- Departamentos de licitaciones que quieren revisar borradores completos en lugar de escribir desde cero.
- Empresas que necesitan que la memoria, el precio y la documentación administrativa sean coherentes entre sí.
La memoria la firma tu empresa.
Carabela redacta y revisa, pero la memoria compromete a tu empresa, y por eso las decisiones que la definen pueden esperar tu aprobación: qué compromisos y mejoras se incluyen, qué medios se adscriben, qué precio final acompaña a la propuesta y si se presenta. Puedes validar determinados compromisos antes de que entren en la memoria o revisar el documento entero al final. El grado de autonomía se configura por empresa, y la puerta de presentar puede quedarse siempre esperando tu firma.
Preguntas frecuentes sobre memorias técnicas.
¿Puede Carabela preparar la memoria técnica entera?
Sí. Carabela puede estructurar, redactar y revisar la memoria técnica de acuerdo con los criterios del expediente y la información real de tu empresa: índice, metodología, plan de trabajo, equipo, cronogramas, medios, calidad, riesgos, indicadores y mejoras. Tu equipo revisa el borrador y aporta lo que solo él sabe.
¿De dónde saca la información sobre mi empresa?
Del contexto que construye de tu organización: qué vende, qué proyectos ha realizado, qué experiencia puede acreditar, qué equipo, medios y certificaciones tiene. Puede empezar con información parcial e ir completándola. Carabela no inventa capacidades que no estén respaldadas por esa información.
¿Es lo mismo que pegar el pliego en un modelo de IA de propósito general?
No. Un modelo general puede ayudar a redactar un párrafo, pero no conoce tu empresa ni cómo se puntúa el expediente. Carabela combina el contexto de tu empresa, el análisis de los pliegos, los criterios de adjudicación y la revisión contra el baremo dentro de un mismo sistema, y aprende de cada resultado.
¿Revisa la memoria antes de presentarla?
Sí. Antes de presentar, Carabela revisa el conjunto de la oferta para detectar requisitos sin responder, contradicciones entre la memoria, la oferta económica y la documentación administrativa, límites de páginas incumplidos, información no respaldada y criterios de adjudicación insuficientemente cubiertos.
¿Una buena memoria garantiza ganar?
No. Ninguna empresa puede garantizar que un órgano de contratación adjudique un contrato concreto. Lo que Carabela busca es que la memoria responda a lo que se evalúa, sea coherente y no pierda puntos por errores evitables. La decisión final depende del órgano de contratación y de las ofertas presentadas.
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En la demo verás el índice y los primeros apartados antes de que termine la reunión.